TV II

Bueno, finalmente hemos concluido con nuestra pequeña incursión televisiva. Por el momento. Aprendimos lo que teníamos que aprender, sufrimos lo que teníamos que sufrir y nos vieron muchos que de otra manera jamás tendrían el chance de hacerlo.


También fuimos crucificados por otros y esto sólo nos hizo recordar como la imagen del mundo se construye a base de preconcepciones.


Una que no acabo de interpretar es aquella de que un grupo “se vende” al salir en la tele ¿Cómo, de qué manera podría venderse sólo por aparecer ahí un par de veces? Quienes suponen esto seguramente no tienen idea de lo que pagan por salir en la tele y, como nosotros, supongo que tampoco han de estar sindicalizados!


Entiendo que hay un montón de artistas que entregarían su alma por salir ahí. Y de hecho el 90% de los músicos de rock que conozco no tienen otro sueño que salir en MTV. Pero nosotros decidimos aceptar apariciones en cualquier espacio que:


a) No imponga ninguna restricción en cuanto a qué tocar y cómo tocarlo. Esa es una decisión exclusiva de la banda.
b) Que ofrezca un mínimo de condiciones técnicas para sonar bien y
c) Que haya un trato de respeto (ya no digamos de conocimiento) hacia nuestra música, nuestro personal y nuestra trayectoria.


Siempre corres el riesgo de equivocarte al validar esas condiciones, pero me parece que en los dos programas que nos invitaron se cumplieron en buena medida.


Y ahí aparece otra preconcepción: uno espera que a tipos como Rocha o Cesar Costa les valga madres La Barranca, pero resulta que son más interesados, sencillos y abiertos que muchos conductores rockers que conozco, que no tienen ni la décima parte de la trayectoria de estos señores.


En fin. Fue una experiencia, ¿diferente? si, ¿divertida? no tanto, ¿lo volveremos a hacer? quien sabe. Quizá después de todo la idea de incursionar en el mundo del porno no se nos de mucho.


Entiendo también a quienes dicen que no les gusta ver la tele. A mi tampoco me late mucho. Pero créanme, prefiero mil veces verla que hacerla.


Pero hablando de preconcepciones, hay otra que supone que La Barranca es un grupo que no aparece en determinados lugares o situaciones por favorecer un cierto hermetismo de culto. Cierta cofradía secreta que se reserva el derecho de admisión de sus miembros. Y créanme, no hay nada más alejado de la realidad que eso! Si no hemos ido a Ciudad Juárez o a Oaxaca o a Colombia no es porque no hayamos querido, sino porque no nos han invitado, o porque cuando lo han hecho no se han cumplido las condiciones de las que hablé antes.


Y esto viene a cuento porque mañana es la salida de El Fluir en USA y Canadá. El último disco de nosotros que se editó allá fue Tempestad, hace ocho años. Y si no habíamos editado los demás no es porque no hubiéramos querido, sino porque desde entonces no habíamos encontrado de nuevo la gente y las condiciones para hacerlo. Pero durante todo ese tiempo jamás dejamos de recibir correos y peticiones de estos lugares de quienes querían la música y les resultaba muy difícil o imposible conseguirla. Son innumerables las anécdotas de quien tuvo que ir a Tijuana para conseguirlo o encargárselo a algún pariente o amigo que viajaba a México. Hubo muchos que se aventaron el engorroso proceso de solicitarnos los discos por correo, haciendo malabares para depositar el importe y esperando después semanas inciertas para recibirlo. Para toda esa gente que siempre estuvo ahí es que lo editamos ahora. Y estamos muy contentos de poder hacerlo, porque siento que de alguna manera les debíamos el esfuerzo.


El Fuego de la Noche también se editó allá a través de MCA pero con él pasó una historia horrible. Nosotros habíamos dado la autorización para que el disco se editara en EU pero, obviamente, los de MCA jamás nos tuvieron al tanto. En una ocasión, en un viaje a Los �?ngeles, André, Fong y yo entramos a un Tower Records a comprar discos antes de una presentación. Cual no sería nuestra sorpresa entonces al ver a El Fuego.. en uno de los estantes del Rock en Espaniol. Casi brincamos del gusto y cada uno se compró su copia (ni soñar con que los de MCA nos mandaran unas). Una vez en el hotel abrimos nuestros discos con ansiedad, sólo para darnos cuenta de que el hermoso cuadernillo con las letras y lo dibujos de Joel Rendón ¡no existía! Supongo que para reducir costos había sido eliminado, pero lo peor es que en su lugar no se había hecho un intento de síntesis ni mucho menos: las dos páginas centrales del booklet estaban en blanco; cero, nada, ninguna información.


Nos sentimos profundamente mal al imaginar la decepción de quienes lo compraran. Y además era una mutilación artística pues en ese diseño, como en todos después, habíamos invertido horas y horas de trabajo tanto nosotros como los diseñadores y Joel. Siempre hemos pensado que los discos de La Barranca son un todo, junto con el arte de la portada, y que esta es una representación visual, una interpretación, de la música que viene adentro.
Lo peor es que no podíamos hacer ya nada. Nuestro contacto con MCA era mínimo y no teníamos allá nadie que viera por los intereses de La Barranca. Así que de alguna manera habíamos dejado clavada una espinita que algún día tendríamos que sacar.


Ahora las condiciones son diferentes. La edición ha estado al cuidado de la propia Sarai de Fractal y creemos haber encontrado gente que sabrá que hacer con El Fluir.


Le incluimos El Asombro, una rola que grabamos junto con el resto de las que conforman El Fluir. Desde que armamos el disco decidimos dejarla fuera porque sentíamos que, justamente, no ayudaba al resto a fluir como queríamos. No que no nos gustara sino que, simplemente, quedaba fuera de la historia interna que cuenta el disco como quedó. Pero la rola ya estaba terminada y decidimos guardarla para posteriormente hacer algo con ella. Ahora se presentó una excelente oportunidad para usarla.


Y esta es nuestra manera de decirle gracias a la gente que esperó todo este tiempo para poder comprar los discos allá. Si las cosas funcionan bien pretendemos ir editando todo el catálogo anterior también.


Lo único que se puede decir en estos momentos es ¡salud! Y brindar con quienes están más allá de la línea que Mr Bush quiere trazar con un muro. Una muro que, felizmente, no servirá para detener a la música.


Y los que están acá cerquita, nos vemos en Queretaro y en el WTC.


José Manuel